Conserva tus retenedores como nuevos

Conserva tus retenedores como nuevos

Son tantas las ganas que tienen los pacientes de concluir su tratamiento con ortodoncia que la mayoría se olvidan de que aún tienen que someterse a una segunda fase igual de importante y definitiva que la primera: la retención.

Cuando se concluye el trabajo con aparatos correctores, los dienten tienen cierta movilidad que, si no se controla, puede echar por tierra todo lo logrado hasta entonces por tu dentista en Teià. Por eso es necesario que exista una segunda fase orientada a que dientes, encías, fibras, lengua, labios… se adapten a la nueva situación tras la ortodoncia, todo se asiente y los cambios sean definitivos.

Para ello la labor de los retenedores es fundamental. No vamos a explicarte cómo funcionan estos aparatos que seguro conoces pero en este post sí nos gustaría compartir contigo una serie de consejos para que los conserves en perfectamente a lo largo del tiempo. Toma nota:

1.- Mucho cuidado a la hora de manipular el retenedor

Como parece que este aparato ya no forma parte del verdadero tratamiento con ortodoncia, se cuida con menos mimo del que se merece. Sin embargo, tanto al colocarlo como al quitarlo, es fundamental que manipules con mucho cuidado tu retenedor si no quieres que se estropee.

Además, los retenedores están fabricados con materiales flexibles que pueden dañarse con facilidad. Presiona siempre con las llamas de varios dedos para repartir la presión por todo el aparato. No lo retires nunca haciendo palanca con tus uñas porque además de hacerte daño, podrías deformarlo.

2.- Guarda tu retenedor en su cajita correspondiente

Con este consejo conseguimos dos cosas: evitar pérdidas y evitar deterioro. Si te acostumbras a dejarlo siempre guardado en su caja, evitarás despistes que pueden hacer que pierdas tu retenedor o que lo dejes donde pueda dañarse.

3.- Quítalo siempre para comer y beber

Los retenedores suelen llevarse durante franjas de tiempo más cortas, pero incluso aunque tuvieras que llevarlo durante todo el día, es fundamental que lo retires para ingerir comidas y bebidas. Si no lo haces, corres el riesgo de que se pueda estropear, deformar o teñir, al margen de la suciedad que quedará impregnada en el aparato. Procura no morder las uñas cuando lo lleves puesto para evitar que se estropee.

4.- Límpialo diariamente con agua y jabón

Cuando te dispongas a limpiar tu aparato retenedor no debes recurrir a la pasta de dientes, ya que los retenedores suelen estar elaborados con un material que puede verse afectado por la capacidad abrasiva de la pasta. Además, los dentífricos generan microporosidades que harán que, con el tiempo, el retenedor termine cogiendo mal olor y mala textura.

La manera ideal de limpiarlo es quitarlo despacio y después lavarlo cada día con agua fría y jabón neutro. Lávalo con tus manos, acláralo con abundante agua y sécalo perfectamente antes de guardarlo en su caja para volver a ponerlo al día siguiente.

 

Y cómo no, ante cualquier sensación rara que notes en tu retenedor, acude a nuestra clínica dental. Como expertos en tratamientos de ortodoncia, en Harmonía Dental te ayudaremos ante cualquier problema que pueda surgirte con este aparato que resulta determinante para que se asienten los resultados obtenidos durante el proceso de ortodoncia.

 

 

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