Plac Control o revelador de placa: para qué sirve y cómo utilizarlo

Plac Control o revelador de placa: para qué sirve y cómo utilizarlo

El Plac Control es un revelador de placa bacteriana que se utiliza a menudo para enseñar a los niños cómo cepillarse correctamente. Aunque el nombre corresponde a una marca, es tan conocida que se ha convertido en genérico. Hoy queremos explicarte cómo utilizarlo.

El revelador de placa es una herramienta que ayuda enormemente al higienista bucodental a poder explicar a los pacientes en qué parte de la boca están descuidando la limpieza. Ayuda también al paciente a ver claramente dónde deben mejorar, contribuyendo a esa mejora de forma inmediata. Esto sucede porque el producto no desaparece hasta que la boca no ha quedado perfectamente limpia.

Como dentista en Los Boliches, con muchos años de experiencia, desde Harmonía Dental queremos explicarte los tipos y utilización de este producto para mejorar la higiene de, principalmente, los más pequeños de la casa.

 

¿Qué es exactamente el Plac Control?

Se trata de un producto con agentes específicos que tiñen el biofilm o placa bacteriana. Normalmente, el color del que lo tiñen es un rosa muy llamativo que nos ayuda a identificar fácilmente las zonas sucias de la boca.

Esto ocurre porque la placa dental es una película blanquecina que se va depositando en la superficie dental y en las encías. Como tiene una gran capacidad de adherencia, no se elimina con la saliva, sino que tan solo desaparece tras un correcto cepillado dental.

Cuando este biofilm aún está blando y no se ha solidificado y convertido en sarro, es difícil de distinguir. Su color se confunde con el del esmalte dental y es por ello que al teñirlo, podemos verlo claramente. De esta forma facilitamos su retirada mediante el cepillado.

 

Tipos de revelador de placa

Los dos tipos más comunes son en los que viene en líquido o en pastilla. Ambos tienen la misma función, pero se presentan en estos dos formatos en función de lo que le resulte más cómodo al paciente.

  • En líquido/gotas: es ideal para niños pequeños o personas con discapacidad que puedan requerir una ayuda extra. Basta con echar 2 o 3 gotas de producto en la boca y distribuirlo por toda ella con la lengua. Si tenemos que aplicárselo a otra persona, lo más sencillo es echar las gotas en un algodón y pasarlo por dientes y encías. Al cabo de un minuto, habrá impregnado la cavidad bucal tiñendo las zonas que requieren limpieza.
  • En pastillas: se utilizan masticándolas y pasándolas por toda la boca, durante poco más de un minuto, haciendo que esta se tiña por completo. De esta forma se revelan las zonas que están sucias.

 

¿Cuándo utilizarlo?

El revelador de placa o Plac Control debe utilizarse después del cepillado dental.

Una vez nos hemos lavado los dientes y pasado el hilo o el irrigador, llega el momento de emplear el revelador de placa. Las partes de nuestra boca que no hayamos limpiado correctamente, quedarán teñidas. Así sabremos si lo hemos hecho bien o si debemos insistir en alguna zona.

Utilizar un revelador es una forma muy sencilla de mejorar la higiene bucal evitando así problemas futuros como caries o sarro. Sin embargo, no debemos olvidar que para que nuestra boca esté realmente sana, es necesario acudir a una limpieza profesional al menos una vez al año y visitarnos en consulta para revisiones periódicas.

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